19 de julio de 2010

Una gran pregunta esperando respuesta


Trabajé durante casi 2 años en una casa hogar católica que se encargaba de brindar atención a niños abandonados, huérfanos, maltratados, y niños en situación de riesgo. Recuerdo claramente aquel día del mes de mayo cuando la policía trajo a un niño, su nombre era Raúl*. Raúl tenía 8 años y a primera vista irradiaba rencor, odio y lloraba desconsoladamente, me interesé en aquel chico y luego de hacer el papeleo correspondiente que se hace cuando ingresa un nuevo chico, fue admitido.

Me asignaron llevarlo a su habitación y mostrarle las instalaciones de la casa, lo llevé por todos los alrededores permitiéndole que me hiciera preguntas de cualquier tipo, me preguntó mi nombre, ¿Por qué estaba allí? ¿Dónde vivía? ¿Cómo me llamaba? y ¿por qué lo trataba tan bien? Aquella última pregunta me llamó la atención, ya que el trato que le estaba dando a mi parecer era normal. Pero tiempo después me daría cuenta del por qué de aquella pregunta.

Un día comencé a hablarle a Raúl sobre el perdón y de cómo Dios desea que perdonemos a las personas que nos hieren. Los ojos de aquel chico comenzaron llenarse de lágrimas mientras yo hablaba y parándose de pronto, se quitó la camisa y me mostró una cantidad de cicatrices que jamás había visto en mi vida.

Me gritó: ¿perdonar yo?, y me contó que cuando el tenía 1 año, su mamá amenazaba a su papá diciéndole: ¡si sales a tomar hoy cortaré a tu hijo con esta navaja!, amenazas a las cuales su papá no hacía caso, y salía, su mamá luego que el padre cerraba la puerta tras de sí, lo tomaba y comenzaba a cortar su cuerpecito con una navaja, descargando toda la rabia sobre él, que no tenía la culpa de que su papá fuera un alcohólico.

Continúo diciéndome, explícame algo, ¿Dónde estaba Dios cuando mi madre me hacía esto? ¿Cómo puedo perdonar a mi propia madre, que me marcó para el resto de la vida? ¿Sabes cuántas burlas he tenido que aguantar por tener mi cuerpo lleno de cicatrices? ¿Acaso a ti te pasó esto? Por un momento me sentí impotente de cómo responder y explicar a un niño de 8 años, lleno de amargura, todas las preguntas que tenía en su mente.

Pude haberle explicado las 4 leyes espirituales, el plan de salvación y un montón de versículos sobre el perdón, pero lo que ese niño necesitaba era que respondiera la gran pregunta que me había hecho tiempo atrás. ¿Porqué me tratas tan bien? Por supuesto para un niño que había sufrido de maltrato durante toda su vida, que había tenido que sobrevivir en las calles de la ciudad, hurgando dentro de la basura para poder comer. Era imposible pensar que alguien podría tratarlo bien, sin tener una intención escondida. Yo le había dicho que Dios le amaba y yo también.

Creo que los seguidores de Jesús hoy en día deben conocer y responder las preguntas que la gente tiene en su corazón. Así como este niño, miles de jóvenes caminan por las calles necesitados de respuestas que demuestren amor y no señalamientos, repuestas que restauren y no critiquen, repuestas que den esperanza y no condenación. Las preguntas que debemos hacernos en este punto son ¿Estaremos nosotros los creyentes, dando respuestas que restauren el corazón de la juventud de hoy? ¿Estaremos amando a la gente necesitada?
Es tiempo de amar como lo hizo Jesús, busca a una persona y ayúdale a responder las preguntas que hay en su corazón.


Pedro Hennig
Venezolano, estudiante de SETECA en Guatemala.
Miembro de la Cohorte de la Estrategia de Transformación

* Nombre ficticio y
fotografía con fines ilustrativos.
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12 de julio de 2010

Una tragedia es suficiente...


Foto: Jennifer LeMahieu, misionera de CRWM en Haití


Durante la destrucción causada por el terremoto de Haití en enero del 2010 con miles de personas muertas, el staff de CTM y otros líderes de diferentes partes de Los Estados Unidos estabamos en Mt. Angel Abbey - un monasterio Benedictino. Por una semana exploramos la "Geografía de la Gracia de Dios" - ser testigos de las buenas nuevas en lugares difíciles. Nos reunimos para representar a los 1000 líderes de ministerios que trabajan en los lugares más difíciles alrededor del mundo. Algunos de ellos viven en Port-au-Prince, Haití.

Mario Matos, (director de la Estrategia de Transformación para el Caribe) tiene doble ciudadanía: haitiano y dominicano con amistades profundas en Haití, y fue el quien nos dió a conocer los reportes de devastación. Al día siguiente escuchamos el comentario ofensivo y doloroso de uno de los líderes ministeriales de la nación que "creía" que Dios mandó el terremoto para castigar a Haití.

En las últimas semanas, desastres naturales han afectado a América Central: La erupción del volcán Pacaya dejó daños y desalojados por miles, y la tormenta Agatha arrasó pueblos enteros. En medio de esto, algunas personas han adoptado esta mentalidad de "castigo divino" ante lo ocurrido; y aún buscan ministrar a los afectados, bajo esta misma premisa: un evangelio de miedo y de aflicción en medio del dolor.

Somos es una red de ministerios que ha visto violencia brutal y muerte sin sentido. También hemos visto los efectos devastadores de la teología del chivo expiatorio que culpa a la víctima por ser la víctima. Esta teología no es simplemente una creencia de unos pocos chiflados. Mas bien es una creencia muy común que queremos admitir y eso nos tienta a todos. Quizás esta es la razón por la cuál Jesús tomó el tiempo para reflexionar sobre el incidente cuando la torre de Siloé en Jerusalén cayó y mató a 18 personas (Lucas 13:4). Jesús expuso la locura de la teología del chivo expiatorio, que era muy común tanto en su era como en la nuestra. Jesús declaró que su muerte no fue ni un acto de venganza ni el resultado de su pecado.

Corriendo el riesgo de ser insensible, me pregunto qué es más cruel - un terremoto de 7.0 grados arrasando el país más pobre del hemisferio occidental o la creencia tóxica en un Dios hiper-soberano y vengativo que mata a gente vulnerable. Uno mata al cuerpo y el otro mata al alma.

En su artículo sobre el terremoto, Leonard Pitts, Jr. abrió un camino para que pudieramos unirnos y apoyar a nuestros amigos en Haití reclamando nuestra humanidad común sin tirarles piedras ni a ellos ni a Dios. Pitts alza su puño y lamenta, "A veces la tierra es cruel." También admite que a veces es tentador preguntarse "si nuestro planeta mismo no conspira contra Haití". El pregunta, "Por qué las personas más vulnerables tienen que pagar el precio más alto?"


Pitts asigna una voz a sus temores y dudas (y a los nuestros también), pero también muestra humildad y circunspección. Sus dudas no se colapsan en demonización. No culpa a las víctimas por ser victimizadas. Tampoco le echa la culpa a Dios por el desastre. Sin embargo, Pitts elogia a los haitanos por ser tan fuertes en medio de una tragedia sin sentido - y nos llama a hacer lo mismo. No tira piedras a una gente que ha sido brutalmente afectada. En lugar de eso, Pitts recoge las piedras comunes de nuestra humanidad. Nos invita a verlas - considerarlas, y quizás cargar a una o dos en nombre de las personas que no pueden.

Ante la crisis en los países en los que trabajamos, el papel de la Estrategia de Transformación se siente frustrantemente pequeño. No somos los primeros en responder ante una crisis. No podemos cubrir necesidades básicas. Cuando pasa la crisis inicial nuestro papel es de atender a la reconstrucción de comunidades de esperanza. Nuestro papel es de mantenernos firmes en el apoyo hacia los líderes base y dar testimonio de la ligereza insoportable del Evangelio. Nuestro trabajo es de ayudarles a quitar la teología que se a vuelto un ripio tóxico y que ha sido como demoledor para muchos de nosotros - en especial la gente pobre.

Les pedimos sus oraciones: que Dios nos ayude a levantar las rocas pesadas de nuestras dudas, considerarlas cuidadosamente, y resistir la tentación de tirarlas hacia otros. Una tragedia es suficiente.

Que Dios nos tenga misericordia,

Kris Rocke
CTM
Director Ejecutivo.
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28 de junio de 2010

Celebrando la "comunidad" bíblica


Nos encontramos en una de las temporadas más emocionantes en la Estrategia de Transformación. Frente a nosotros se presenta tres oportunidades que se emergen de las comunidades de misión a las que servimos alrededor del mundo:

  1. El continuo proceso de nutrir y desarrollar líderes y agentes de transformación.
  2. Desarrollar una comunidad significativa con líderes que se han sentido alejados y solos en su trabajo.
  3. El proceso de promover unidad en un mundo dividido.
Servimos en una diversidad de comunidades y comunidades fragmentadas, estamos comprometidos a crear y desarrollar comunidades inclusivas, creemos que tomará “toda la iglesia” para sanar a los heridos. Afortunadamente, estamos siendo testigos de un movimiento de líderes urgidos por la justicia, líderes a los cuales servimos en los diferentes ministerios y con quienes es un honor celebrar las diversidades dentro de la familia de la fe, por la causa de los olvidados, marginados.

En luz a nuestro compromiso, vemos y celebramos la unidad del cuerpo y deseamos compartir una reflexión que hemos recibido luego de una reunión importante e histórica junto a ministerios y líderes claves, en la ciudad de Guatemala. Aunque la reunión fue hace algunos meses, las semanas siguientes han sido clave para profundizar más en los resultados de esta reunión, y las implicaciones que tendrá para Guatemala.

La reunión fue especial y casi se podía “tocar” lo que conocemos como celebración bíblica, era como si fuera algo que llevamos en el ADN. Aquí están las palabras de reflexión:

A través del tiempo y de la historia muchos lugares en Latinoamérica han mal entendido el concepto de comunidad, viendo como se separa lo urbano y lo rural. Existe una palpable segregación y discriminación ante la gente indígena en las comunidades. La palabra “Comunidad” ha venido a ser únicamente una simple propaganda social y no se está viviendo su significado real. Pero en esta ocasión, logramos visualizar una esperanza radiante cuando junto a otros 50 líderes, nos sentamos juntos con el fin de explorar, conocer y vivir una comunidad bíblica, para poder trabajar en unidad, en una misma visión, una red y una bendición mutua.

Joel Huyser y Daniel Aragón, líderes del Centro Nehemías en Nicaragua vinieron al país a compartir la historia de una transformación integral a través de una comunidad auténtica en el cuerpo de Cristo. Alrededor de 50 Líderes y representantes de distintas organizaciones que sirven alrededor del país reflexionaron juntos frente a la problemática que se afronta, escucharon atentamente y se consideró en gran manera la relevancia en los cambios sucedidos en la historia del caso de Nicaragua... y cual podría ser la historia que Dios quiere escribir en Guatemala.

Estamos en un tiempo en el que somos llamados a reflexionar y orar. No sabemos aun si nuestros siguientes pasos nos lleven a la creación de una comunidad, centro o espacio físico, una red, una oficina virtual etc. Pero lo que sí sabemos es que cada uno de nosotros hemos dado el primer paso a una nueva aventura a través de conocer la importancia de conocer un aprendizaje basado en la colaboración y hermandad, apoyándonos y sirviendo en una manera en la que todos podemos crecer al mismo tiempo. Bendito y bendecido sea el cuerpo de Cristo que sirve en el país al que amamos y llamamos “hogar”.

Liz Herrera de Cabezas
Coordinadora de Medios y Proyectos
Estrategia de Transformación.
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2 de junio de 2010

Leyendo los evangelios con recolectores de impuestos y pecadores

Por Bob Ekblad

Usado con permiso.

Ministrar a los prisioneros de las cárceles es como trabajar con personas que están en una fila en constante movimiento. Las personas que se encuentran al frente son enviadas a las prisiones o a los departamentos de deportación. Las personas que se encuentran de último, han sido recién arrestadas o que han sido transferidas de un lugar a otro para ser controlados según sus órdenes de detención.


Mientras algunas personas se mueven rápidamente pasando a otros individuos, otros se quedan un año o un tiempo más largo. Consecuentemente, casi siempre hay un grupo de individuos que han atendido mis estudios los jueves y sábados en la tarde por semanas o meses. Muchos han venido a creer y a crecer en su nueva fe. La iniciación necesitas más estudios bíblicos avanzados y más mentores. A veces, la mayoría de mi grupo es con personas que jamás han abierto la Biblia. Yo, la mayoría de veces, introduzco a personas nuevas a la Biblia a través de historias en los evangelios.



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17 de mayo de 2010

De Promoción a Atracción

Sam Trujillo (quien trabaja con nuestros socios en Mile High Ministries en Denver) esta desarollando una serie de videos o "trailers" - uno para cada uno de los intensivos de "Los Salmos de La Calle" que enseñamos en la Estrategia de Transformación. Aqui esta el primer trailer para el intensivo "Nacido Desde Abajo". Se encuentra también en nuestro sitio web. Mirenlo.



Antes de verlo, sin embargo, quiero mencionar algo sobre la estrategia de comercialización - o la falta de ella. Muchos de nuestras organizaciones asociadas y proveedores de fondos se han preguntado cómo es que podemos seguir creciendo como una organización entrenadora sin una estrategia clara de comercialización. Es una buena pregunta. Alcohólicos Anónimos (AA) como organización ha sido como un "mentor" para nosotros en esta área. Déjenme explicar.

AA ha sido uno de los movimientos mas exitosos y con el crecimiento más rápido en la historia reciente. Además de los "12 Pasos" AA desarolló algo que llama las "12 Tradiciones" lo cual contesta la pregunta, "Como podría AA mantenerse integro y sobreviviente?" La onceava tradición habla de su estrategia de comercialización. Dice, "Nuestra política de relaciones publicas se basa más bien en la atracción que en la promoción".

En un mundo adicto a auto-promoción, pienso que la política de relaciones públicas de AA es tanto valiente como ingeniosa. El poder de la atracción es el poder que sostiene todos los grandes movimientos y necesita ser recuperado, si no por la salud de nuestras organizaciones entonces por la salud de nuestras almas.

Yo soy parcial, pero pienso que la obra de Sam captura no solo el espíritu del intensivo de Los Salmos de La Calle, sino que también refleja nuestro deseo de ser un movimiento de atracción en lugar de ser un movimiento de auto-promoción sin vergüenza.

Por último, no soy inconsciente de la ironía de pedirles que miren este video mientras hago un esfuerzo de comunicar que somos un movimiento de atracción. Complázcannos. Echen un vistazo y, por favor, no piensen que somos muy superficiales solo por tratar de comunicar quienes somos..
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10 de mayo de 2010

Aprendiendo con los pies

Recientamente, tuve el privilegio de ayudar en un taller impartido en un colegio aquí en Guatemala. Era un colegio enorme y elegante, donde les enseñan a los estudiantes en 3 idiomas. Las instalaciones son hermosas. El evento era una serie de talleres con la fundación Artes Muy Especiales - Guatemala. Ellos son parte de las organizaciones de la red de Estrategia de Transformación, y trabajan entre personas discapacitadas de diferentes edades, desarrollando sus talentos y en busca de lograr sus metas. Les ofrecen diversas clases de danza, pintura, música y otras formas de arte. Buscan desarrollar a los artistas que talvez están en 'los lugares más bajos'... Muchas personas discapacitadas se encuentran en las calles, otros abandonados por sus familias, otros encontrados en casas hogares. Otras tienen oportunidades mejores, y pero entienden el potencial de las artes para expresarse y tocar el corazón de otros.



Lo increíble es que en este evento, los talleres son impartidos por los artistas discapacitados. Fui la asistente de María Eugenia, una mujer limitada a su silla de ruedas por causa de una enfermedad en su columna vertebral que afecta el movimiento y coordinación de los brazos y las piernas. Ella dió un taller de pintura con pie, y tenía todos los alumnos en el suelo, descalzos, con pinceles metidos entre sus deditos – todos tratando de dibujar un círculo con la misma gracia y destreza con que lo hizo María.

La situación me puso a pensar en la humilidad, positivismo, y gracia de una mujer que nunca había podido salir de su silla sin la ayuda de otra persona. Pero a pesar de su 'discapacitad', adivinaba quién era la más discapacitada: ¿ella o yo? La mayoría del tiempo me enorgullezco en mi independencia y en no necesitar el apoyo de otros. Pero no puedo apreciar un paseo en el césped acompañada por una hermana en Cristo como ella lo apreció. Puedo comer con mis propias manos, pero rara vez aprecio mi pan diario de las manos del Señor. ¿Será talvez que no reconozco algun discapacitad en mi propia vida? Estoy convencida que el poder de Cristo se perfecciona en mi debilidad?
1

Cuando el Apóstol Pablo escribió la primera vez a la gente de Corinto, había una batalla de divisiones y jerarquía en la comunidad. Pablo le recordaba de una verdad que se ha olvidado: “pero nosotros predicamos a Cristo crucificado.”
2
Pablo seguía: “Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna. Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos.”3

...Aquel día María Eugenia me enseñó mucho más que una manera diferente de pintar. Me recordó de mi dependencia en la gracia de Cristo cada momento de mi vida. Me recordó que soy débil, y me glorío en Cristo.4

Kim Hekman
Coordinadora de Enlaces Ministeriales
Estrategia de Transformación - Guatemala.

1 - 2 Cor. 12:9
2 - 1 Cor. 1:23
3 - 1 Cor. 1:26-27
4 - 1 Cor. 1:31

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5 de mayo de 2010

Cantando la canción del Señor en tierras extrañas

Dice el salmista: "¿Cómo cantaremos cántico de Jehová en tierra de extraños?" (Salmos 137:4). Esta es una hermosa pregunta que brota del corazón de un poeta que lucha por vivir en una tierra extraña (Babilonia) aquello que sabe que es cierto en un contexto más familiar (Jerusalén). Esta pregunta ha estimulado a comunidades misionales de líderes de base en América Latina que se encolumnan bajo el estandarte de la Estrategia de Transformación (EdT).

Estamos aprendiendo cómo leer la Biblia, no a ni para aquellos a quienes servimos, sino con ellos, los que han sido erróneamente etiquetados como los menos, los últimos y los perdidos. La creencia que sostiene este enfoque es que la gracia es como el agua: fluye cuesta abajo e inunda los sitios más bajos. Estamos aprendiendo a ver la gracia de Dios inundar lugares de extrema pobreza y violencia.

Los valores teológicos fundamentales del EdT están conformados por la misión “encarnacional” de Jesucristo. En la encarnación de Jesús –todo lo que hizo y dijo, y su muerte y resurrección para salvarnos de nuestros pecados– la intimidad de lo humano y lo divino se hace realidad en toda su plenitud. La encarnación une lo que el mundo divide. El ministerio que espiritualiza y subestima los problemas reales que enfrentamos en el mundo físico no se ajusta a la verdad de las doctrinas de la creación y la encarnación. El ministerio bíblico, encarnacional, es radicalmente holístico; afecta el cuerpo y el alma. Produce como respuesta la transformación personal y el cambio sistémico; promueve la rectitud y la justicia. Establece una conexión entre Dios y la humanidad, entre el cielo y la tierra, y quizá lo más difícil de todo, entre “nosotros y ellos”.

Nuestra preocupación por encarnar a Jesús entre los menos, los últimos y los perdidos nos ha dado la oportunidad de conocer a algunos líderes de base extraordinarios, quienes están cantando la canción de Dios en algunos territorios verdaderamente extraños (como, por ejemplo, grupos de jóvenes de la calle, familias en condiciones de pobreza extrema, prostitutas, mujeres que sufren el abuso familiar y miembros de pandillas encerrados en prisiones centroamericanas). Aprendimos que las personas que “no encajan” son claves para la misión de la iglesia. Permítame (a mí, Joel) tratar de ilustrarlo.

La historia de Agar

Existe una prisión de hombres en América Central con un sorprendente grupo de residentes. Durmiendo alrededor de mesas construidas con bloques de cemento, en lo que solía ser el salón comedor, hay una mezcolanza de novias, esposas, hermanas y madres pertenecientes a una de las más importantes pandillas callejeras centroamericanas. Durante una visita reciente, su “capellán” (un ex pandillero) y yo hablamos acerca de la persona de Agar en Génesis 16. Estas mujeres hicieron rápidamente una aplicación personal de la historia. Oyeron que el ángel del Señor trató con respeto a Agar (el ángel del Señor fue el único personaje en el relato que se dirigió a ella llamándola por su nombre). El ángel del Señor la alentó luego a contar su historia: “[…], ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas?”

Las mujeres que se encontraban en esa prisión sabían lo que se siente cuando una persona no tiene un nombre y es usada por los poderosos como si fuera su propiedad. Sabían lo que se siente al vivir en desiertos de soledad a causa de la marginación. En la historia de Agar encontraron su propia historia. Leer la Biblia con las personas a las que servimos hace que comencemos a leerla desde la perspectiva de quienes han sido aplastados por la vida. La historia de Agar a menudo es olvidada por la iglesia, aunque no es una cuestión menor que ella haya sido la primera persona en la Biblia que tuvo el privilegio de dar un nombre a Dios. Llama al Señor: “El-roi” (El Dios que ve). Ese elemento del relato llenó de asombro a las Agar de este tiempo.

Unas semanas después de haber realizado ese estudio se edificó en la prisión una pared para separar a las mujeres de los hombres. Las mujeres decidieron por unanimidad pintar de su lado del muro la historia de Agar, con las palabras "El Dios que me ve" como centro de la obra.

Agar comprendió algo acerca de Dios que Abraham no confiesa sino hasta seis capítulos más adelante. En Génesis 22:14, Abraham anuncia a “Jehová-jireh” (Dios ve/provee), utilizando el mismo verbo, raá, que usó Agar para nombrar a Dios. Quizá los Agar del mundo lleguen a tener una visión del evangelio mucho antes que los Abraham.

La confrontación con el dolor

Hay tres puertas para la transformación: la oración, la alabanza y el dolor. La más amplia de ellas es el dolor. Irónicamente, el dolor es la puerta más custodiada personalmente por los poderosos y la más accesible entre las personas a las cuales servimos.

Quizá esta sea la razón por la cual la realidad y la autenticidad son la moneda corriente entre los marginados. El evangelio comienza por la disposición para ver las cosas como son, no como deberían ser. De modo que estamos aprendiendo que la tarea primordial de la iglesia no es edificar el reino de Dios; esa es la tarea de Dios. Nuestro trabajo consiste en ver a Dios obrar en el mundo, a la vez que proclamar y celebrar lo que le vemos hacer.

La iglesia institucional en América Latina a menudo está muy distante de las personas que podrían proporcionarle la visión que con tanta urgencia necesita. Algunos miembros de pandillas encarcelados expresaron los siguientes pensamientos:

Con frecuencia hemos visto cómo se extendían los edificios de las iglesias y a líderes con actitud competitiva que parecían haber optado por “competir” con otras iglesias mientras dejaban de lado la necesidad existente en las prisiones, vecindarios, barrios bajos y centros de rehabilitación. La prioridad de tales iglesias pareciera ser la comodidad de sus miembros, por lo que han olvidado la visión de Jesucristo, quien dijo: “Id, y haced discípulos a todas las naciones, […]”. Nuestro deseo no es solo criticar, pero mientras las iglesias construyen templos en los cuales puedan estar cómodos, hay niños que mueren de hambre, pandilleros que se matan unos a otros y personas encarceladas que sufren de una manera terrible.

En un sermón basado en Lucas 23, Tim Keller menciona a los “ajenos” que se habían reunido alrededor de la cruz. Aparecen Simón de Cirene, quien es un “ajeno cultural”; un criminal convicto que es un “ajeno moral”; un centurión que es un “ajeno racial” y las mujeres que estaban observando, quienes son las “ajenas sociales”. Lucas ubica en la escena de la cruz a un único “religioso no ajeno” que parece comprender en su plenitud el significado y la importancia de la muerte de Jesús: José de Arimatea. “Debido a la manera en que se lleva a cabo la salvación” dice Keller, “ los ‘ajenos’ tienden a comprender /ver las cosas antes que los no ajenos; sin embargo, todos son bienvenidos”.

Walter Brueggemann escribió que la tarea del profeta es liberar a las personas de su entumecimiento. La iglesia existe para despertar a las personas, para hacerlas tomar consciencia, y no simplemente para hacerlas sentir cómodas en su estado de inconsciencia. A menudo se trata de una tarea solitaria. Nos coloca en situaciones muy difíciles al interactuar con “ajenos” que, a menudo, se vuelven fuentes escandalosas y sorprendentes de una esperanza que deshace el entumecimiento. Permítame (a mí, Joel) nuevamente tratar de ilustrarlo.

Llevar la realidad del evangelio a la calle

El pastor Francis Montas y su esposa Loly pastorean una iglesia de jóvenes –Casa Joven– que se reúne todos los sábados por la noche en lo que antes fuera un club nocturno en Santo Domingo. Su trabajo con los niños de la calle, con jóvenes delincuentes encarcelados y con prostitutas, significa para muchos otros un llamado profético a despertar.

Hace aproximadamente dos meses, Francis y Loly llevaron a cabo una noche especial de oración cerca de una de las más tristemente célebres calles de prostitución de Santo Domingo: la Avenida Sarasota. Mientras oraban unos por otros, pasaron a orar por las muchachas de esa calle, y para cuando me uní a ellos, estaban en su séptima noche consecutiva de oración en las calles junto a las muchachas.

Lo que experimentamos durante las siguientes tres horas fue una representación de la escandalosa gracia de Dios que hace añicos el entumecimiento. El rostro de cada “muchacha” se iluminaba cuando las jóvenes de la iglesia la llamaban por su nombre y la abrazaban. Las mujeres de la calle respondían a las hermosas preguntas de las jóvenes cristianas, contándonos lo que les había ocurrido durante la semana, relatando historias acerca de sus hijos y recibiendo oración con ansiosa expectativa, ignorando durante todo ese tiempo a los potenciales “clientes” que pasaban.

Acabábamos de testificar a un grupo de tres prostitutas y orar por ellas cuando una, a la cual llamaré Gloria, preguntó si podía orar por nosotros. A las 2:30 de la mañana, en una acera de la “Avenida Sarasota”, mientras nos tomábamos de las manos formando un círculo junto con mis amigos dominicanos, oí una de las oraciones más hermosas de mi vida. Cuando Gloria finalizó con su “Amén”, una sonrisa explotó en su rostro. Con timidez confesó que era la primera vez que oraba en voz alta. Fingí toser mientras trataba de secar las lágrimas de mis ojos. Gloria recibió más abrazos de las damas y un torpe apretón de manos de mi parte. Ese sábado por la noche vino a la iglesia, ¡donde la recibí con un abrazo!

Me sería imposible detallar aquí cuánto ha sido bendecida esta iglesia de Santo Domingo y de qué manera han sido recalibradas su visión y su misión para su ciudad a través de estas prostitutas. Las iglesias como Casa Joven que se relacionan con las Agar de sus ciudades, nos enseñan a los demás a cantar la canción de Dios en algunos territorios por cierto muy extraños.

Copyright © 2009 Christianity Today/Movimiento de Lausana. Usado con permiso.


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3 de mayo de 2010

Viendo con los ojos de Dios

Hace unas semanas, una de las integrantes de la comunidad de Agentes de Transformación en Guatemala, compartió con nosotros esta reflexión. Los nombres se han cambiado por seguridad.

“Roberto” y “Araceli” tienen 25 y 23 años actualmente. Ambos padres solían pasarse el día bebiendo… pasaban borrachos todo el día todos los días sin parar. De la mano con la borrachera, habían golpes, gritos, insultos, maltrato... Se llevaban a los hijos desde bebés a los bares, con lo cual se propiciaron situaciones que los hijos vieron y escucharon, que no corresponden a adultos con dignidad, mucho menos a niños.

Esta, entre otras situaciones en su vida, les llevó a crecer sin un sentido de dignidad, sin saber que es el verdadero amor. A veces jalando a su mamá para llevarla a casa, pues se había quedado tendida en la calle por la borrachera, luego, mamá los golpea porque ellos la debieron haber dejado con sus “amigos” en la calle.

A “Araceli” la violaron cuando aun es niña, pero la respuesta de la familia fue callarlo... ocultarlo: de esto no se puede hablar. “Roberto” encontró que era “más fácil” compartir con los chicos de la calle, porque él no parece comprender o procesar el “amor” en casa y esto lo lleva a las maras y otras cosas.

Aun eran niños cuando el papá muere de cirrosis. Cuando no han llegado a la mayoría de edad deben ir a reconocer a su madre a la morgue.

Pero Dios los encontró en algún momento de sus vidas, ¡momentos divinos! Dios encontrándose con lo que el mundo desecha, Dios apreciando lo que el mundo desprecia. Dios ha tratado en cada una de sus vidas desde ese instante. La maravilla del cristianismo, poder apasionadamente ver al pecador como un hambriento mira un banquete.

Hoy, estuve en un juicio en la Corte Suprema de Justicia, y no fue nada fácil. Allí esta “Roberto”. Hay un hombre ha sido asesinado a sangre fría, un hombre que era padre, esposo, hijo, hermano de alguien y que ahora se busca “justicia” sentenciar al culpable. Estoy escuchando y orando al mismo tiempo con las emociones encontradas. Veo a “Roberto”, con quien he tenido una relación cercana, como madre e hijo, hemos platicado tantas cosas... un hombre honesto, sincero, milagrosamente sin odio a sus padres, al contrario, siempre habla como que los amara.

El me ha asegurado que esta vez el no fue el causante de esto. Sé que dice la verdad, hemos platicado tantas cosas... el sabe que yo sé su vida anterior, porque desde hace unos 3 años el ha tenido un encuentro con Dios. Hemos tenido una amistad centrada en Jesucristo, que me permite creerle, el no tiene por que mentirme.

Entonces, veo el panorama, más o menos completo, un asesinato, un acusado... los 3 jueces, preguntas, respuestas, tensión...

Me veo a mi misma, orando por la justicia divina, Dios es justo, ¿Qué dice Dios que merece este hombre? Me satisface que ha tenido la oportunidad de ser amado, y que pase lo que pase, el amor de Dios hará lo que es justo.

En nuestro proceso de servir entre aquellos catalogados como los últimos, los menospreciados y los perdidos, solo la soberanía de Dios puede mantener nuestra perspectiva. Aquel cuya justicia, amor y poder sobrepasan nuestra capacidad de ver las cosas, nos reta a ver al hombre con los ojos con que Dios lo ve.

Tita Evertsz
Integrante de la EdT en Guatemala
Directora del ministerio Plantío de Jehová.
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26 de abril de 2010

Los muertos hablan

Y me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?»
Y yo le contesté: «Señor omnipotente, tú lo sabes.»
así dice el Señor omnipotente:
"Pueblo mío, abriré tus tumbas y te sacaré de ellas,
Ezequiel 37:1-14


La Muerte aun habla… al menos lo sigue haciendo en Guatemala. Al regresar de un viaje a Guatemala, Kris Rocke, director ejecutivo de CTM escribió la siguiente reflexión, respecto al trabajo realizado en América Latina a través de la Estrategia de Transformación.

Viajamos a Guatemala por dos Razones: 1. Para poder hacer planificación para nuestro trabajo en Latinoamérica. 2. Para realizar parte del proceso de Investigación y Desarrollo acerca de la problemática de la violencia y el Evangelio, y el significado que tiene el predicar y enseñar un evangelio de paz en un mundo violento.

Compartimos parte de nuestro tiempo reflexionando junto a prisioneros y pandilleros en una de las cárceles de Guatemala junto a los líderes que conforman EdT acerca de este tema. Compartimos también con un miembro de una de las pandillas locales, con quien escuchamos historias de terror y redención que inconfundiblemente tienen que ver con el Evangelio. Pero no hay suficientes palabras o sabiduría para hablar acerca de eso ahora. Fue increíble, pero hay algo más que deseo compartir con ustedes, algo que ninguno de nosotros esperaba.

Había algo que no teníamos en planes pero se presentó como algo inesperado que valió la pena. En nuestro reciente Viaje a Guatemala. Tuvimos la oportunidad de visitar Junto a Joel Van Dyke, La Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FGAF).

FAFG es una organización dedicada a la investigación de la violación de los derechos humanos durante el conflicto armado en Guatemala a través de exámenes forenses, la exhumación de forense antropológica de tumbas o fosas comunes, identificar los cuerpos y la causa de su muerte y para lograr dar con los responsables de estas masacres y así esclarecer los procesos penales que hay en contra de los responsables y perpetradores. La FAFG hasta la fecha ha exhumado 5,000 de 200,000 osamentas.

Conocimos al fotógrafo encargado de documentar con su cámara todos los esqueletos que han aparecido y conocimos a una de las científicas forenses encargadas de ensamblar cada uno de los huesos de los esqueletos hallados para determinar la causa de su muerte. Dentro de todo esto existe un alto nivel de ciencia, incluyendo los exámenes de ADN. Es algo difícil de procesar, pero también que existe un lado humano difícil de olvidar en todo esto.

Cada uno de los huesos pertenecientes a un caso, son colocados con extremo cuidado sobre una mesa. Es allí en donde se empieza a ensamblar el esqueleto para que lentamente tome la forma de una persona. Luego bajo la cuidadosa observación de los científicos que están en el laboratorio, Los huesos empiezan a hablar y contar la historia de lo que sucedió con ellos. La historia que revelan cada uno de los huesos viene a ser complemento de historias de amigos o familiares que aun recuerdan las atrocidades que estos huesos que un día fueron personas sufrieron en aquel entonces. Esta conexión entre historias, se hace a través del intenso trabajo que realizan los antropólogos culturales por medio de entrevistas en el campo. Finalmente, cuando uno de los esqueletos es totalmente identificado se siguen los procesos para devolverlo a la familia y sea esta quien le entierre.

El día que visitamos LA FAFG, nos mostraron un caso muy complicado, en el que se nos mostraba una familia (si bien recuerdo era de cuatro miembros). Se nos mostró el esqueleto de la madre que estaba cuidadosamente colocado sobre una de las mesas de trabajo, al lado de ella se encontraba el esqueleto de uno de sus hijos. Una de las trabajadoras se acercó a la madre, señalando las partes clave del esqueleto (que meticulosamente estaba bien ensamblado con pegamento) que señalaban los diversos traumas que había sufrido. Ella señalo hacia una de las partes de la frente en donde se en encontraba un orificio de bala, que venía desde la parte frontal hasta la parte posterior del cráneo, ella también hizo también un examen visual de el resto del cuerpo en donde incluso nuestros ojos no entrenados para esto, fueron capaces de detectar las múltiples fracturas que aparecían en las costillas, brazos y piernas. También nos mostro fragmentos de metal. Basado en lo que vimos, su pregunta hacia nosotros fue: ¿Cual creen ustedes que haya sido lo que paso con esta mujer?

Acertadamente adivinamos que hubo una granada y también una bala que fue la que atravesó su cráneo. También notamos que la similitud de la muerte del hijo que se encontraba al lado de ella. Es aún muy prematuro para poder contar, pero creo que las raíces de lo sucedido están empezando a emerger.


Tal vez estamos tratando de convertir a estos mártires en héroes, pero por la forma en que los huesos estaban dispuestos, parecía que la madre intentó proteger a sus hijos, aunque todos terminaron muertos.

Cuando los huesos han terminado de decir todo lo que pueden, se compila la documentación de la historia y las fotografías. Estas se archivan como evidencia en caso de que se abra un juicio en el futuro. Cuando entramos a la oficina del fotógrafo, vimos fotografías de huesos y esqueletos pasando continuamente en el monitor de su computadora. Su oficina tenía un aire pacífico, y una música clásica de fondo. El es meticuloso en su trabajo. Debe ser así. El nos compartía que una de las alegrías más grandes de trabajar en la fundación, era el poder entregar los huesos de regreso a las familias, la mayoría de ellos campesinos mayas en el interior del país.

Cuando regresamos a nuestras habitaciones esa noche, me di cuenta que el texto correspondiente a la lectura de esa semana, era Ezequiel 37:1-14. Es la visión profética de Ezequiel acerca del valle de los huesos secos, donde Dios sopla aliento de vida en los huesos, y ellos se convierten de nuevo en personas. Creo que nunca volveré a leer ese pasaje de la misma manera.

Estoy agradecido por el trabajo de la FAFG, que están reconstruyendo y contando las historias de los muertos a los vivos. Lo que fue negado en la vida, es otorgado en la muerte. No es muy diferente a la promesa del Evangelio. Que esta reflexión nos lleve a honrar la vida con tanto respeto como lo hace la FAFG con los muertos, y que nos enseñe acerca del significado de predicar un Evangelio de Paz en un mundo violento.

Kris Rocke
Director Ejecutivo
CTM
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20 de abril de 2010

Lo que Marcos nos enseña sobre el Reino

¿Qué es el Reino de Dios? ¿Cual es la relación entre la Iglesia y el Reino? Muchas veces escuchamos el término del Reino de Dios y el Reino de los Cielos, y lo usamos incluso en nuestro ministerio. Sin embargo, al ir a la Biblia, podemos ver con mayor profundidad las dimensiones y las implicaciones de este tema.

El tema del reino fue muy importante dentro de la predicación de Jesús en las narraciones de Marcos y en repetidas ocasiones lo relacionó con el discipulado. Lo anterior se puede observar en el pasaje de 1:14-20, en donde Jesús “anunció el reino que estaba por interrumpir como un llamado al discipulado radical” , de manera que se percibe que la inauguración del reino va de la mano con el llamado a sus discípulos.

En el evangelio según Marcos Jesús hizo un llamado directo de compromiso hacia su persona. Quienes aceptaron su llamado, aceptaron sus demandas en cuanto a la obediencia a Dios y su conducta, de manera que participaran del reino de Dios. Esto es algo que veces no se ve reflejado en la iglesia local. Por las actitudes de algunas personas se aprecia que la concepción del discipulado es que sólo se enfoca para cierto grupo de personas. Pero lo que muestra la Biblia no es así, el llamado de Jesús no es para un grupo selecto, sino para todo el pueblo de Dios, toda persona que decide seguir a Jesús debe comprender las demandas que esto implica para su estilo de vida y ponerlas en práctica. El discipulado cristiano debe ser un proceso en el cual se aprende a vivir en obediencia a la voluntad de Dios. El discípulo debe avanzar en su seguimiento de Jesús durante toda su vida.

Algo importante en cuanto al discipulado en Marcos es que Jesús se dio a conocer a sus discípulos. Él deseaba que ellos comprendieran realmente su misión y transmitirles que ellos debían seguir el mismo camino. De manera que si Jesús inauguró el reino mesiánico, ellos son parte de ese reino; si sufrió persecución, ellos también serían perseguidos; si en su vida reflejó obediencia a Dios, ellos debían obedecer de la misma manera. Una forma clara de ver esto es en Marcos 8:27-9:1, en donde Jesús les pregunta directamente a sus discípulos qué piensan ellos de él y luego les explica en detalle su misión mostrándoles que pasarán por situaciones similares. Jesús concluye afirmado: “En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios después de que haya venido con poder”, como punto clave de esta sección.

El último elemento considerado acerca de la enseñanza de Jesús para quienes desean ser sus discípulos tomando en cuenta el tema del reino, es la norma que debe regir sus vidas tanto en su relación con Dios, como con las personas a su alrededor. Este es el gran mandamiento que Jesús expresó en términos de amar al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo.

Esta es la exigencia de cumplir con lo que Jesús le responde al escriba cuando le pregunta por el mandamiento principal en Marcos 12:30 “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” Aquí Jesús hace énfasis en una entrega total, sin reservas ni condiciones. La entrega del discípulo se desprende del amor que Dios ha derramado sobre el mundo, el cual se halla en su máxima expresión en Jesucristo, quien se entregó por amor, para dar vida a todo aquel que cree en él. Ya que como lo expresa Juan en su primera carta “nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” (1 Jn. 4:19), el amor hacia Dios debe ser la respuesta lógica de la persona que ha entendido el gran amor con el cual Dios ama a la humanidad.

Según la enseñanza de Jesús se comprende que este amor tiene dos dimensiones, justamente a partir de la palabra amor, ya que añade otro mandamiento muy importante que va de la mano con el mandamiento de amar a Dios por sobre todas las cosas: amar al prójimo como a sí mismo (Mr. 8:31). Lastimosamente en la iglesia contemporánea este mandamiento tan importante muchas veces se interpreta como lo interpretaban los judíos en cuanto quién es el prójimo. La cultura judía interpretaba al prójimo como a otro compatriota israelita, lo cual era una concepción muy limitada, no había un entendimiento más allá que su propia gente. Los cristianos a menudo concentran todos sus esfuerzos en ayudarse a sí mismos, sin tomar en cuenta a las personas que no son miembros de la iglesia. No está mal que los hermanos en la fe sean la prioridad en cuanto a preocuparse de su bienestar, pero no hay que olvidarse de los que están fuera que igualmente se encuentran necesitados, no solo del amor de Dios, sino también de ayuda material.

Los aspectos comentados en los tres pasajes (Mr. 1:14-20, 8:27:9-1 y 12:28-34) presentan elementos importantes que debe poseer todo discípulo: convicción de su llamado comprendiendo el ministerio de Jesús; aceptar las demandas de seguirle, a la luz de la misión de Jesús; e imitar el ejemplo de amor de Jesús, amando a Dios y al prójimo como a uno mismo. La persona que ha tomado la decisión de seguir a Jesús y cumple con estas demandas, se puede decir que cumple con las características necesarias para ser un discípulo del Señor y de esta manera forma parte de su reino.
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18 de abril de 2010

Prostitutas bendicen la iglesia

¿Qué pasa por tu mente si un grupo de mujeres prostitutas vienen a orar por tu iglesia? ¿Te imaginas a mujeres despreciadas tomando la celebración de tu iglesia para traer bendición? Esto no parece santo, pero fue lo que vivimos en nuestra pequeña iglesia y produjo un gran momento de santificación y adoración.

Como parte de un acuerdo entre Casa Joven (nuestra iglesia); Build a Bridge y la Estrategia de Transformación; en el mes de noviembre 2009 iniciamos un curso de joyería de 7 semanas para mujeres trabajadoras sexuales (prostitutas) de las calles de Santo Domingo, República Dominicana. Cada jueves, un grupo de mujeres llegaron al local de la iglesia con mucho entusiasmo para explorar la posibilidad de que las trabajadoras sexuales asuman este arte como una alternativa de micro empresa que les permita dar el salto hacia un trabajo digno; abandonando la cultura del comercio sexual.

Cada jueves estuvo lleno de sorpresas y mucho stress. Primero teníamos el curso. Nunca sabíamos cuantas mujeres llegarían; pero llenaban nuestros rostros de sonrisas cuando las veíamos atravesar la puerta de la iglesia. Luego del curso, la iglesia continuaba con su celebración de oración. Al principio la idea no parecía encajar. ¿Tendríamos un curso con prostitutas y luego la noche de oración? Si, definitivamente decidimos hacerlo. No hubo otra alternativa. ¡Y lo hicimos!


Así que cada semana, al concluir el curso de joyería algunas mujeres se quedaron para orar junto con la gente de la iglesia que llegaba para la cita de oración. Un maravilloso e inolvidable jueves, ocho trabajadoras sexuales estaban sentadas esperando el inicio de nuestra celebración de oración. La noche inició con cantos de adoración y una atmósfera llena del Espíritu Santo. Loly, mi esposa; quien estuvo al frente guiándonos; hizo una pausa y anuncio a los presentes que a partir de ese momento dejaba un micrófono abierto en el centro del salón para que, quienes así lo desearan tuvieran una oración por cualquier área, ministerio o aspecto de la iglesia. Y allí fuimos sorprendidos.

La primera persona que dejó su asiento fue una prostituta. Ella corrió al micrófono. Se colocó en frente e intentó decir algunas palabras, pero no pudo. Pasaron varios segundos y nos pareció un silencio sepulcral. Entre sus nervios y sus lágrimas no supimos quien pudo más. Finalmente, Loly fue hacia ella, la abrazó y discretamente le preguntó que deseaba hacer. Ella dijo que deseaba dar gracias por la iglesia. Así que Loly siguió rodeándola con sus brazos y entre lágrimas, de los labios de aquella mujer salió una frase: “Quiero dar gracias a Dios y a esta iglesia que se preocupan por mujeres como nosotras que no tenemos una vida tan alegre…” Algunas palabras más y terminó su corta oración retornando a su asiento. El auditorio quedó como electrizado.

A continuación, una joven de la iglesia vino al micrófono para orar por algún ministerio. Luego, otra prostituta se levantó rápidamente y una vez detrás del micrófono dijo con determinación: “Pastor, ponga la canción que estuvo sonando hace un rato que voy a orar.” Ella se paró firme y antes de orar introdujo unas palabras: “En nombre de mis compañeras de la calle y de otras que no están aquí, quiero agradecerle a esta iglesia que ha ido a buscarnos a las calles semana tras semana…” La mujer continuó con algunas palabras más y luego dijo su oración. Fue una oración bíblicamente correcta y provenía desde su corazón. Al concluir, sus mismas compañeras de oficio que ocupaban otros asientos de la iglesia estallaron en un resonante aplauso que llenó todo el salón.

La atmósfera estaba llena de emociones y sentimientos; mientras sentíamos correr el viento del Espíritu Santo dejándonos un mensaje claro y firme de lo que acababa de ocurrir ante nuestros ojos y de lo que había en el corazón de Dios; muchos de nosotros estabamos llorando. Esa noche fuimos sorprendidos. Las prostitutas vinieron para orar por nuestra iglesia e interceder por nosotros. Mujeres de la calle, señaladas y despreciadas estuvieron en la iglesia y se colocaron entre nosotros y Dios para bendecirnos. Esas mujeres cruzaron sus fronteras. Saltaron varios prejuicios públicos y vinieron desde "afuera" hacia "adentro". ¿Tal vez en realidad no hay una distinción tan clara como pensábamos entre "afuera" y "adentro"? Vinieron desde una esquina maldita y sucia de la calle, hacia el lugar que se supone santo y lo invadieron en una forma escandalosa. Elevaron sus voces y sus manos al cielo, y levantaron nuestros nombres ante el Señor para bendecirnos y animarnos. Aquel fue un tiempo precioso de adoración y de comunión. Y yo me pregunto, ¿Es acaso una muestra más de la gracia de Dios?


Francis Montás
Pastor de Casa Joven
Entrenador Asociado de la Estrategia de Transformación
Santo Domingo.
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17 de abril de 2010

Una teología de la ciudad

Por: Pastor Romeo Guevara

Nuestras ciudades no son lo que fueron hace cincuenta años, hace veinticinco años, o ni siquiera hace diez años. Nuestras ciudades son multiétnicas, multiculturales, y cada vez más multilingües. Están cada vez más divididas entre los que “tienen” y los que “no tienen” y entre las personas de color y las blancas. Aunque Marshall McLuhan hablaba de una “aldea global” para subrayar la comunicación y la interdependencia de la vida contemporánea, tenemos que ampliar la frase para que diga una “aldea global urbana”. La aparente contradicción de urbana/aldea subraya la realidad del proceso global de movimientos de pueblos y etnias desde la aldea hasta los principales centros urbanos. Este fenómeno mundial es también, dados nuestros modelos de inmigración, la experiencia de las ciudades en los Estados Unidos. Sea Boston, Nueva York, Filadelfia, Chicago o Los Ángeles, cada una está experimentando ese proceso de globalización: una realidad multiétnica y multicultural que define cada vez más su carácter distintivo.

Ben Wattenberg, el autor y demógrafo, habla de nuestras ciudades y de nuestra nación como que experimentan “el amanecer de la primera nación universal”. Carlos Dickens describe en Historia de dos ciudades (“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”), que hay una segunda ciudad en todas nuestras zonas urbanas. Una segunda ciudad es una que cada vez más debe vivir con una educación de segunda clase, viviendas de segunda clase, seguridad de segunda clase, servicios de salud de segunda clase, y ropa de segunda clase. Una segunda ciudad es una que cada vez más debe vivir con el deterioro — la desintegración — de su fundamento moral y espiritual. Estoy preocupado por la ciudad o mi ciudad — en particular esa realidad de los barrios céntricos, la segunda ciudad. Y estoy profundamente interesado en una iglesia que necesita una visión superior para la ciudad.

En vista del fenómeno de la urbanización y de la globalización, y los problemas y promesas que van junto con ella, tengo que formular algunas preguntas muy importantes: ¿cuál es el papel del pueblo de Dios en la ciudad? ¿Cuál es la visión de mi iglesia para la ciudad? Un hombre muy sabio de antaño, un hombre que conocía poco de las complejidades de la ciudad, dijo: “Sin profecía el pueblo se desenfrena” (Proverbios 29:18). La Nueva Versión Internacional dice: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía.” La ausencia de visión (o revelación) resulta en una desaparición social, una desintegración moral y espiritual. Las personas y las instituciones — entre ellas la iglesia — que han de ser ejemplos y vivir una visión, a menudo no tienen visión alguna. Una visión, sea que la apliquemos a una persona o a una institución, da dirección, concentra energías, informa contenido y carácter, y establece el sistema para ver y valorar el verdadero sentido de la vida y de las metas. Da forma a la imagen de sí mismo y del mundo.

A través de los años, muchos libros y personas han inspirado y estimulado mi trabajo en el ministerio urbano. Sin embargo, repetidas veces he sido guiado por el Espíritu de Dios a buscar renovada inspiración como dice el profeta Jeremías: “Y procurad la paz [shalom] de la ciudad … y rogad por ella a Jehová; porque en su paz [shalom] tendréis vosotros paz” (29:7). Las palabras de Jeremías son instructivas. Presentan un nuevo reto al pueblo de Dios en una nueva realidad. Usted conoce los antecedentes históricos de Jeremías 29: el pueblo de Dios estaba cautivo, desterrado en Babilonia. Desde Jerusalén, Jeremías escribe una carta radical. Hace su pregunta, nuestra pregunta: ¿cuál es la función del pueblo de Dios en la ciudad? O, para hacerlo más inteligible: ¿cuál es hoy la función de la iglesia (el pueblo de Dios) en la ciudad?

La respuesta de Jeremías — le llamo “El paradigma de Jeremías para la ciudad” — es una visión superior para la ciudad, una que puede inspirar nuestro trabajo en el ministerio urbano e intercultural. La respuesta de Jeremías, sobre todo en los versículos 4–7, incluye tres elementos teológicos fundamentales importantes para cualquier teología del ministerio urbano. Dicho de otra manera, el paradigma de Jeremías es producto de: (1) una teología del contexto, (2) una teología de la misión o del ministerio, y (3) una teología de la oración (o de la espiritualidad). Correspondiendo con eso hay tres palabras clave: presencia, paz, y oración. Es importante subrayar aquí que hace poco un erudito del Nuevo Testamento ha confirmado la importancia de este pasaje de Jeremías para la iglesia emergente y para nosotros hoy. Bruce W. Winter en su Búsqueda del bienestar de la ciudad: los cristianos como benefactores y ciudadanos plantea como su tesis principal que de todas las cartas en el Nuevo Testamento, es 1 Pedro la que considera en detalles el tema del bienestar de la ciudad (en particular 1 Pedro 2:11–3:17). Afirma que el llamado de 1 Pedro a buscar “la paz de la ciudad” se basa en Jeremías 29 como el paradigma teológico clave de buscar la paz y seguirla (3:11) — un texto que informa que esos cristianos del primer siglo de la diáspora estaban comprometidos con la polis, la ciudad.

PARA LEER EL RESTO DEL DOCUMENTO, CLICK AQUÍ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN enrique60.wordpress.com
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12 de abril de 2010

Libertad del Entumecimiento

De Incómodos Apretones de Manos a Fuertes Abrazos de Gracia


Recientemente me encontré con una pequeña reflexión escrita por un Sacerdote Franciscano, Richard Rohr donde él cita a Walter Brueggemann diciendo que el trabajo del profeta es el de libertar a las personas de su entumecimiento. Eso, refleja Rohr, es también la tarea de la iglesia. La iglesia existe para despertar personas, para traerlas a un estado de conciencia, y no solo aliviarlas en su estado inconsciente. El temor para Rohr es esa piedad suave y consuelo religioso demasiado rápido que hace precisamente eso. La ganga es cuando uno no encuentra esa actitud de servicio, de voluntariado, ni de la compasión para los de afuera que debe surgir de la asistencia de uno a los servicios.




Hemos descubierto que una parte grande de nuestro "carisma profético" para la iglesia en América Latina puede ser resumida en la tarea de libertar la iglesia del entumecimiento. Es a menudo una tarea solitaria y una que nos pone en lugares muy difíciles interactuando con "gente de fuera" que a menudo llegan a ser fuentes escandalosas y sorprendentes de esperanza que rompen el entumecimiento. Permítanme tratar de ilustrar esto con un encuentro reciente.

El Pastor Francis Montás y su esposa Loly pastorean una iglesia dinámica de gente joven en República Dominicana. Ellos se reúnen los sábados por la noche en un club nocturno convertido en templo. Ellos han abrazado los Salmos de la Calle, la serie de cursos intensivos como ningún otro de la comunidad misional de la EdT en Santo Domingo y siempre están listos para dar testimonio de como la experiencia de formación ha ayudado a liberarlos del auto - entumecimiento. Su trabajo ahora con niños de la calle, delincuentes juveniles encarcelados "y Chicas de la Sarasota" sirve como un llamado profético a despertar para muchos otros en la iglesia dominicana.

Hace algunos meses, Francis y su esposa convocaron a algunos jóvenes de su iglesia en un jueves por la noche para una reunión especial de oración porque muchos de ellos estaban teniendo problemas graves y necesitaban algún tiempo especial de oración y apoyo. Esa reunión de oración ocurrió en un edificio cerca de uno de las calles más notorias para la prostitución de Santo Domingo - La Avenida Sarasota. Sus oraciones para el uno al otro los dirige a un punto de partida para las chicas de afuera en la calle que no estaban presentes en esta su "cámara privada de oración". Ellos dejaron el edificio como si fueran dirigidos por la fuerza de un tractor que los jalaba hacia afuera y hacia las chicas. Ellos no han dejado de ir ni una sola de noche del jueves a las calles desde entonces.

Mario y yo entramos al edificio a las 10:00pm cerca de la Avenida Sarasota y encontramos allí un equipo de 8 jóvenes haciendo sándwiches. Nosotros nos sentamos con ellos para alguna oración y la "orientación" y a las 11:00pm salimos a la Avenida Sarasota para encontrar a "Las Chicas". Lo que experimentamos en las siguientes tres horas fue una imagen quebrantadora de la gracia escandalosa de Dios en danza poética. Los rostros de cada una de las chicas con las que nos deteníamos a conversar se iluminaba cuando la Pastora Loly y la muchachas de la iglesia las llamaban por su nombre y las abrazaban con grandes y fuertes abrazos. Las chicas nos pusieron al día sobre su semana, compartieron sus historias acerca de sus niños y recibieron oraciones con ansiosa anticipación y todo el tiempo ignorando completamente a los potenciales "clientes" que pasaban por la calle.

Entonces sucedió. Acabamos de compartir y terminar de orar con un grupo de tres prostitutas cuando una de ellas llamada Gloria (no su nombre verdadero) preguntó si ella podría orar por nosotros. Uní mis manos en un círculo con mis amigos dominicanos en una acera de la "Avenida Sarasota" a las 2:00am y escuché una de las oraciones más hermosas de mi vida. Cuándo Gloria pronunció su "Amén" una sonrisa estalló en su rostro y ella confesó tímidamente, "esa fue la primera vez en mi vida que yo he orado en voz alta". Fingí toser mientras traté tímidamente de enjugar las lágrimas de mis ojos sin que nadie me viera. Resultó que yo era el único que estaba tratando de ocultar las lágrimas cuando Gloria recibió más fuertes abrazos de las damas y un incómodo apretón de manos de mí, cuando ella le dijo a la Pastora Loly que ella quería ir a la iglesia la noche del sábado siguiente.



Cuando me paré en el púlpito de Casa Joven el sábado siguiente por la tarde para predicar, busqué en la multitud de jóvenes y mis ojos se posaron inmediatamente en el radiante rostro de Gloria sentada a la par de una de las chicas de la iglesia que nos había acompañado la noche del jueves anterior. Cuándo el servicio concluyó Gloria recibía abrazo tras abrazo tras abrazo de los adoradores en Casa Joven incluso del predicador invitado de la noche cuyo apretón de manos incómodo y entumecido en la calle unas cuantas noches antes, se volvieron un fuerte abrazo de gracia escandalosa.

Alabo a Dios para las iglesias como Casa Joven en América Latina que nos enseñan cómo "despertar a personas, para traerlos a conciencia, y no solamente aliviarlos de su estado inconsciente". Es decir, permitiendo que miembros de iglesia así como las prostitutas también experimenten libertad del entumecimiento donde incómodos apretones de manos puedan volverse fuertes abrazos de gracia escandalosa.
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5 de abril de 2010

¡Yo se que mi Redentor Vive!

Yo sé que mi redentor vive,
y que al final triunfará sobre la muerte.
Y cuando mi piel haya sido destruida,
todavía veré a Dios con mis propios ojos.
Yo mismo espero verlo;
>espero ser yo quien lo vea, y no otro.
¡Este anhelo me consume las entrañas!
Job 19:25-27




¡LO LOGRAMOS! Para nosotros, como comunidad de la Estrategia de Transformación, esta declaración de Job, en el medio de su intenso sufrimiento, dolor y pérdida, es un lente exacto a través del cual podemos concluir nuestras reflexiones de Semana Santa. Empezamos este recorrido cuaresmal hace cinco semanas y hemos perseverado en una jornada larga, ardua hacia y a través de la cruz.

¡Ha llegado el domingo de Resurrección; y nosotros declaramos resueltamente con S. Lewis Johnson que “La resurrección es el Amén de Dios! ante la declaración de Jesús "Consumado Es". Los insoportables dolores del día viernes, han cedido; y ahora han traido a luz este día, la esperanza. Esa esperanza que nosotros encontramos en la tumba abierta y vacía.

La declaración de Job descrita arriba, es una resignación a el gozo. Él ha perdido todo lo demás y así se ha resignado a aferrarse a la única cosa que todavía permanece: “Yo sé que mi Goel (Pariente, Vengador) Vive.” Job comprende que mientras “los amigos” han sido un fracaso completo e incluso su esposa le ha dicho que maldiga Dios y muera; Yahweh es su Redentor, su goel. El tipo de sufrimiento que Job ha experimentado le ha “dotado” con la habilidad de vivir en un conocimiento elevado de verdad. Es este “regalo” lo que le permitió al Obispo Pedro Casaldáliga describir el asesinato de su amigo en el libro “Un Hermoso Tiempo del Evangelio”. -Su amigo que era un compañero sacerdote, que había sido asesinado en una estación policíaca donde él había ido a condenar el maltrato de dos mujeres indígenas.

¿No hemos visto nosotros una y otra vez en nuestro trabajo, que el sufrimiento y el dolor tienen una manera de apuntar directo (como un láser) que nos señala a los líderes que nosotros servimos y nosotros, las verdades puntuales del Reino? Nosotros somos una comunidad que a menudo se encuentra marinada en el contexto de intenso sufrimiento y dolor y así, la Pascua se vuelve para nosotros una oportunidad de ejercer el gran regalo que se ha dado a nosotros. Yo quiero desafiarnos a apoyarnos en nuestro “regalo” de una manera nueva y fresca este año. al abrazar este regalo, en una declaración clara y directa de una verdad que nace mediante el dolor, nosotros como una comunidad de la encarnación hacemos realidad nuestro papel profético en el mundo. Es parte de nuestro carisma particular, el tener el privilegio de apuntar a “Un Hermoso Tiempo del Evangelio” en lugares difíciles que a menudo, otros no tienen el lente teológico para ver.

Me atrae especialmente el uso que Job hace del pronombre “MI” al referirse al Redentor que vive en medio de su dolor y la pérdida incalculable. El Redentor que en al final estará de pie sobre el polvo, después de que su piel se haya destruido, y podrá ser visto por Job con sus propios ojos. Lutero escribió que “la médula del Evangelio está en los pronombres” y esto es vivamente verdad en la declaración personal de Job. Mi hija siete años, me lo mostró una vez cuando ella me dijo que yo era el “Mejor Papi en el mundo.” Egoístamente queriendo oír más, ante su habilidad de hacer semejante declaración, yo le pregunté por qué pensaba que eso era verdad. Ella sonrió simplemente a mí y dijo, “porque eres mío.”

Al darle énfasis a la manera en que Job usa el pronombre MI aquí, soy bien consciente de la advertencia de Martin Buber que “Apena el hombre así que ensimismado, piensa que él posee Dios.” No es que Job piensa que él “posee Dios” (la realidad de su dolor y sufriendo nunca le permitirían dar semejante paso a la arrogancia); es más bien ese Dios se permite pertenecer a Job. Es esa verdad que magnetiza a Job en un estado de maravilla y temor tal, que él puede hacer la declaración aparentemente ridícula y escandalosa que nosotros como una comunidad también hacemos esta mañana después de Semana Santa.

Gustavo Gutiérrez escribe que “la declaración de Job es un tipo de resignación paradójica a el gozo, que es nada más que el reconocimiento de la presencia fortelecedora de Dios y el reconocimiento de la comunidad— en la que nuestros miedos, dudas y desaliento son derrotados por el poder del amor de Dios.” Es esta “ presencia fortelecedora de Dios y comunidad” (nuestra comunidad) que me lleva a gozarme en la declaración de Job esta Semana Santa.

¡Es un gozo increíble para nosotros como comunidad de la Estrategia de Transformación el poder declarar en esta fecha, que NOSOTROS sabemos que NUESTRO Redentor Vive! Este es en verdad, un hermoso tiempo del Evangelio.
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29 de marzo de 2010

Contracanto en Mateare


Eran como las 8:30 de la noche y un grupo de compañeros de la red de la Estrategia de Transformación de diferentes países de América Latina compartíamos en un patio de una casa en el poblado de Mateare en Managua, Nicaragua; con un pequeño grupo de Jóvenes del poblado que son liderados por Francisco y Carlos de la red en Nicaragua. Este grupo de jóvenes tiene historias muy especiales. Cada uno de ellos ha estado en las calles el tiempo suficiente como para perder partes de su pierna, o mostrarnos heridas de machetes en la cabeza, o contarnos como han estado en las drogas, la violencia de las pandillas y sin sus padres. Tuvimos un buen tiempo de formular preguntas que fueron respondidas en forma precisa por los jóvenes. Estábamos pasando un buen tiempo desenfadados y emocionados.


En un instante de la conversación, Joel Van Dyke, nuestro director de la Estrategia para America Latina lanzó una pregu
nta al grupo. El les dijo: Si ustedes fueran pastores, ¿Qué harían ustedes para alcanzar a ustedes mismos con el evangelio?

Jairo, uno de los chicos que está luchando con las drogas y el alcohol empezó a hablar y dijo “con mucho respeto, yo saldría a la calle para hablar con los jóvenes en la calle, porque ellos no van a venir a la iglesia si sólo los invito…” Sus palabras aunque corta
ntes van en la misma dirección de lo que hacemos como EDT en América Latina; pero lo curioso o ¿Divino, quizás? Fue que al mismo tiempo que Jairo daba su pequeño discurso para los pastores y líderes que estuvimos en el patio, yo escuchaba al fondo, un himno tradicional del himnario de gloria, parece que una iglesia cerca del lugar cantaba: “Pecador ven al dulce Jesús, y feliz para siempre serás; Si en verdad le quisieres tener, Al divino Señor hallarás…” Es ese himno que recuerdo muy bien del himnario de gloria y triunfo y que ha sido cantando por décadas en nuestras iglesias. Justo en ese momento, la congregación a lo lejos repetía el coro: “Ven a El, ven a El que te espera tu buen Salvador…” De repente tenía dos tipos de sonidos completamente diferentes: Uno, el de Jairo invitándonos a salir de la iglesia y otro el de la iglesia que cantaba “Ven a El”; pero ellos cantaban dentro de su misma congregación, tal vez en su reunión regular de un miércoles en la noche. No pude resistir la tentación y comenté lo que estaba escuchando a mi compañero que me quedaba a la par; y le pregunté: ¿Escuchas la canción que están cantando? ¡Qué tremendo contraste! El asintió y sonrió. Me quedé pensando, ¿Qué está pasando aquí?


La atmosfera en el pueblo de Mateare se estaba llenando de dos cantos: Los chicos en la calle cantaban, casi predicaban: Vengan a nosotros…salgan de sus iglesias. Y en algún lugar cercano, una iglesia de la co
munidad cantaba, casi rogaba: “Pecador… ven a El, ven a El”.

No estoy en posición de decir que tuvimos dos cantos distintos; pero quizás sí tuvimos voces contrapuestas que intentan formar o hacer parte de una misma armonía. No puedo explicarlo.

No intento demostrar quien estaba haciendo la cosa más correcta espiritualmente hablando. No puedo. Odio llegar a esos extremos. Por eso me sentí tentado a explicarlo como una especie de contracanto. Quizás todo aquello nos sugiere reflexionar acerca de cómo es nuestra comunicación con los menos, los últimos y los perdidos; o al final, es una llamada de atención.

En Mateare, aquella noche, una voz hizo melodía desde el centro de la iglesia. Otra voz, quizás no tan melódica, sonó fuerte y respondió al canto primero. El algún lugar, Dios escucha y sonríe.

Por: Francis Montás.


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